Desapegos y otras ocupaciones.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

SON ESCRITURAS DE SANGRE



 Son escrituras de sangre, Daniel.

   —¿Escrituras de sangre? ¿A qué te refieres? —Daniel no entendía nada. Y el gesto de estupor de Jesús revelaba que tampoco.

   —Tras la Guerra Civil se disparó el caciquismo en toda la cuenca, especialmente en el valle de Turón. Personas adineradas o con apellidos importantes, afines al Régimen y amparadas por él, se aprovecharon de su poder y de la vulnerabilidad de las gentes, ya de por sí empobrecidas por la guerra y por la precaria situación económica que reinaba en la región. Hubo familias ricas que despojaron a otras pobres de sus escasas propiedades, hablamos de un hórreo, de una cuadra, de una finca para pasto de ganado, a base de préstamos usureros. No les bastaba con ser los propietarios de la mayor parte de las minas y pozos de la zona. Lo querían todo. De modo que se hicieron con numerosas propiedades por dos duros sin que nadie pudiera negarse. —Hizo una pausa—. No olvidemos que si no estabas con el Régimen estabas contra él y el miedo reinante entre los menos favorecidos era la herramienta utilizada por esta gente refinada —lo dijo con desprecio— para quedarse con lo ajeno.



   Paulino Caicoya estaba blanco y temblaba de rabia.

   —Y luego están los que hicieron lo mismo, pero a costa de la vida de aquellos a quienes esquilmaron. —Echó el cuerpo hacia delante y cogió una de las escrituras—. Todas estas escrituras de cesiones son sinónimo de muerte.

   —¿Por qué? ¿Porque son cesiones?

   —¿Tú cederías tu casa, Daniel?

   —No.

   —¿Ves estas manchas en el papel?

   —Sí… ¿Humedad?

   —Sangre. —Caicoya dio un manotazo encima de la mesa—. ¡Sangre del cedente! Y fíjate en las fechas en las que están firmadas —insistió Paulino.

   Daniel pasó las páginas de varias escrituras.

   —1938, 1937, 1940 —leyó en voz alta—. ¿Estás diciendo que Severino obligó a que le cedieran todas estas propiedades usando la fuerza bruta? —Daniel estaba confundido.

   —Estoy diciendo que, durante la contienda y en la posguerra, en el valle hubo delatores. Gente que denunciaba a su vecino, a sus parientes, para quedarse con sus propiedades. En el colegio La Salle, los «convencían» a base de hostias de que firmaran la cesión. Y después los mataban.

LETICIA SIERRA - "Lo que oculta la tierra" - (2025)


Imágenes: Kristin Meyers

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